miércoles, 13 de junio de 2007

Capitulo 6 - La trampa de Gordicia

Tres es definitivamente mejor que dos. Eso pensaba el Chico de Madera mientras se adentraba en el ya conocido laberinto. Sin embargo, pronto se daría cuenta que muchas cosas habían cambiado en el lugar que creía ya conocer…

-Así que un experimento maligno…

-Así es, Gordo –le contestaba el Varón.

-Y los dos quieren salvar a sus respectivos amores imposibles…

-¡No son amores imposibles! –se molestó el Varón Ron Ron.

-Jajaja… como tu digas.

Así se cochineaban el Varón y el Gordo, mientras el Chico de Madera empezaba a preocuparse. Si bien el camino parecía ser el mismo, había algo extraño en el laberinto. Sus dudas se confirmaron al llegar a un claro.

-Esto no estaba aquí la primera vez que vine… -comentó el Chico de Madera.

-¿No? ¿No había un abierto así?

-No, Varón. El laberinto seguía. Han cambiado las cosas aquí dentro.

-Seguro saben que veníamos, entonces –les dijo el Gordo.

-¡Pero claro! Con toda la bulla que hiciste para bajarte la barrera, toda la ciudad te escuchó, Gordo –le reclamó el Varón.

-Como si tu ambigüedad hubiese ayudado a pasar…. –le contestó el Gordo.

-Ya, no peleen –les detuvo el Chico de Madera –que no sirve de nada. Mejor piensen por cual de los cuatro caminos que están al fondo del claro iremos.

Los tres compañeros iban a empezar a discutir cuando, de pronto, algo apareció en la mitad de la zona abierta donde estaban.

-¿Qué es eso? –dijo el Varón.

-Parece una persona… ¿Puedes ver hasta allá, Gordo?

-No mucho más que ustedes, pero creo que es una mujer. Parece tener un hábito negro… como una monja…

-¡¿Monja?! –exclamó emocionado el Varón.

-No lo sé, pero…

El Varón no dejó al Gordo terminar, y empezó a correr hacia el centro del patio, donde se encontraba la persona que parecía ser una monja.

-¡Sor S.! ¡Sor S.! ¿Eres tú? –le gritaba el Varón a la mujer, mientras corría hacia ella.

-¡No! ¡Varón! ¡Vuelve! ¡Puede ser una…!

El Chico de Madera no pudo terminar de articular su advertencia, ya que en ese momento un compartimiento se abrió debajo del Varón, el cual cayó dentro de la trampa. El Chico de Madera y el Gordo corrieron para intentar rescatarlo, y vieron que lo que el Varón pensó que era Sor S., era en realidad un señuelo, una copia de Photoshop, la cual empezó a desaparecer.

-¡Ayuda! ¡Sáquenme! –gritaba desesperado el Varón, que había caído al fondo de un hueco en el suelo. El Chico de Madera y el Gordo intentaron pensar en una forma de sacarlo, pues el hueco era muy profundo y apenas podían ver al Varón, pero no pudieron hacerlo durante mucho tiempo. Sin previo aviso, dos compartimientos se abrieron en el suelo, uno debajo del Chico de Madera y otro debajo del Gordo, los cuales cayeron al fondo de la trampa. Una vez que los tres compañeros estuvieron en el fondo del hueco, los compartimientos en el techo se cerraron, y quedaron completamente atrapados, completamente a oscuras, completamente perdidos.



Pesadillo estacionó el Jeep de la Cuestión y activó el radiotransmisor. Esperó hasta que una voz masculina le contestó.

-¿Qué sucede, Pesadillo?

-Maestro, solo quería informarle que todo marcha según lo planeado. El experimento ya está en su fase crítica: pronto habremos terminado.

-¿Gordicia no sospecha nada?

-Nada en absoluto.

-Muy bien. Asegúrate que las cosas sigan así.

-Si, Maestro.

Pesadillo esperó a que se cortara la comunicación. Luego subió a su jeep y siguió patrullando las calles de la ciudad.



El Mono Calato tenía banana. Habían logrado entrar en la parte trasera de una pequeña bodega, en la cual había guardada una caja llena.

-Mono, ya te comiste suficientes. Hay que movernos.

El Mono terminó de comer la banana que había cogido y se levantó. Antes de irse, tomó una banana más y la guardó para el camino.

-No tengo idea a donde ir. Si tan solo supiéramos dónde está la UPK… -se lamentaba el Kuraka.

-¿Ves esa torre allá arriba? –le preguntó el Mono, señalando una estructura metálica que se alzaba en una pequeña montaña cerca de ellos. –Quizá desde allí podamos ver mejor el panorama.

El Kuraka asintió, y los dos compañeros se dirigieron hacia la montaña. No les tomó mucho tiempo llegar a la cima.

-Está a punto de caer la noche, así que hay q apurarnos. Sube tú a la torre, Mono, que sabes trepar mejor. Yo voy a cuidar la retaguardia en caso que…

El Kuraka no pudo terminar su oración, pues fue rápidamente noqueado por un soldado español. El Mono giró bruscamente hacia atrás y pudo ver a Vallegusta, quien venía acompañada de cuatro soldados de la Conquista.

-¡Jajaja! Mono Calato, ¿pensaste que te habías escapado?

El Mono intentó escapar, pero no había donde.

-La última vez tuviste suerte, pero ahora nada te salvará. Un mono que puede hablar… No tienes idea lo que puedo ganar contigo. ¡Y lo mejor es que la UPK no sabe nada, así que serás solo mío!

El Kuraka se levantó y se colocó entre el Mono Calato y Vallegusta.

-No aprendiste la última vez, ¿verdad? –le dijo el Kuraka a Vallegusta.

-Jajaja… Vamos, Kuraka. Dispara lo mejor que tengas.

El Kuraka no se hizo esperar, y empezó a sacarse el manto. El Mono Calato se apresuró a taparse los ojos.

-¡Ciégalos, Kuraka! –lo alentó.

En lo que el Kuraka no se había fijado era en lo que Vallegusta tenía colgado del cuello: lentes de sol. En el instante en que el Kuraka se bajó los pantalones y el resplandor enceguecedor cubrió todo el lugar, Vallegusta se colocó los lentes de sol.

-¡Jajaja! No pensaste que iba venir sin prepararme antes, ¿o si, Kuraka? ¡Tu poder no sirve de nada mientras yo y mis secuaces tengamos puestos nuestros lentes de sol con protección anti-eclipses!

La luz enceguecedora no hacía ningún efecto en la Guardia Española de Vallegusta tampoco, pues todos habían sacado sus lentes de sol también. El Kuraka no tenía ningún poder sobre ellos.

-Ahora, Kuraka, te daremos un poco de tu propia medicina. ¡Toma esto!

Vallegusta sacó un espejo y lo apuntó hacia el Kuraka. Toda la energía luminosa del Tumi de Oro fue entonces reflejada hacía él mismo. Al recibir el ataque, el Kuraka cayó al suelo, inconsciente.

-¡Jajaja! Fue tan fácil… Amárrenlo y déjenselo a Pesadillo. Yo me llevaré personalmente a este Mono.

El Mono Calato quería correr, pero no sabía a donde. Además, no quería dejar a su compañero indefenso a la merced de los soldados españoles. Cuando se disponía a intentar atacarlos, una figura con capa bajó del cielo. Era un hombre marrón, con una C en el pecho. Era Chomsky.

-¿Chomsky? ¿Qué haces acá? –le preguntó, asombrada, Vallegusta.

-Vengo a asegurarme que los potenciales intrusos sean procesados con rapidez y efectividad. Me voy a llevar a los dos a la UPK.

-Pero… -quiso protestar Vallegusta.

-Son órdenes de Gordicia.

Chomsky recogió al inconsciente Kuraka del suelo y lo cargó a su espalda. El Mono se dispuso a enfrentarse a Chomsky, pero este no le dio tiempo de reaccionar.

-¡Complejo de Genie!

El Mono quedó aprisionado en una especie de closet de madera. Intentó gritar, pero había perdido temporalmente el habla.

-Mientras esté bajo el efecto del ataque –le explicó Chomsky a Vallegusta- el Mono permanecerá dentro del closet, y no podrá utilizar su lenguaje adquirido. Perfecto para que Pesadillo lo lleve en su jeep sin problemas.

-¿Pesadillo? ¿Es que todos tenían que venir? ¿Acaso no pueden confiarme la misión a mí?

-Es cuestión de rapidez, Vallegusta. Yo vuelo, Pesadillo tiene su jeep, pero tú tienes que ir a pie. Sin embargo, hiciste bien tu parte. Incapacitaste al Kuraka.

El Jeep de la Kuestión llegó poco después, y Pesadillo puso el closet, con el Mono Calato dentro, en la parte de atrás de su jeep. Acto seguido, se fue camino a la UPK. Chomsky hizo lo mismo, con el Kuraka cargado a la espalda.

-Maldita sea… Ahora ya no seré rica poniendo al Mono en un circo…

Vallegusta les hizo una señal a los soldados españoles, y empezaron caminar de vuelta a la UPK. La trampa de Gordicia había funcionado a la perfección, y ahora los cinco intrusos estaban en poder de la Unión Perversa Kuántica.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

la historia del varon no esta lejos de la realidad ... se emocionada asi siempre xD - Spoon

Anónimo dijo...

A Pesadillo le crecIÓ la ñata! xD
COmo q pesadillo lo encerro en el closet al mono calato?o.o tiene q salir del closet! XD valorrrr

oso!xD